domingo, 20 de septiembre de 2015

Cap. 35 - Maquillaje y apuestas

-Será mejor ir con tus hermanos-me decía con una sonrisa, yo me levante acomode la ropa y el cabello y con ayuda de su mano me levante para ir juntos, a la distancia podía ver a mis hermanos jugar aún en el lago y a Saki vigilándolos parado a un lado de la sabana que habíamos colocado en el césped-listo Saki puedes ir a donde estabas-este nos miró y yo le sonreí algo que él me contesto y se fue a una zona un tanto alejada y fuera de nuestra vista-ya debemos de irnos, tenemos que arreglarnos para la cena-mire el reloj de Tom y en este indicaban que eran las 8:20 de la tarde, eso era algo que me gustaba de España en verano, aunque fueran las ocho de la noche seguía el sol en lo alto-en teoría nos debemos de ir a las 9.45 si le piso un poco al acelerador podremos llegar a las nueve y tanto al hotel.

-Está bien-me solté de él para caminar a la orilla y ver a mis hermanos que ya estaban más que empapados-¿Qué les dije de no mojarse?-les preguntaba con los brazos cruzados.

-¡Fue su culpa!-gritaron los dos mientras se señalaban mutuamente, hasta que comenzaron a gritarse entre ellos algo que solamente ellos podían entender.

-No me importa de quien fue la culpa-les decía con un tono de voz alto para que dejaran de gritarse-les pedí un favor y no lo cumplieron-ambos me miraron apenados-es hora de irnos ya es tarde.

-Si-contestaron en unísono, me tomaron las manos y cuando comenzamos a caminar vimos que Tom ya estaba acomodando las cosas en la camioneta y al vernos solo soltó una risa, sacando las toallas de la cajuela y envolvió a mis hermanos con ellas.

-Algo me decía que esto iba a pasar-comentó entre risas, una vez que estuvieron un poco más secos, sacó un par de camisas de él y se las dio para que se quitaran la ropa mojada en el carro los dos los esperamos cerca de 10 minutos cunado Emily se asomó por la ventanilla de la puerta.

-Listo-anunció al tiempo que Javi también se asomaba.

-En los asientos hay una cobija, envuélvanse con ella en lo que regresamos al hotel-le pidió Tom, ellos obedecieron en menos de tres segundos.

-Ya quisiera que ellos me hicieran caso así de rápido-me quejaba mientras Tom me abría la puerta.

-Ellos te hacen caso, son solo niños-me explicaba mientras me sentaba y me colocaba el cinturón el solo se me quedo mirando.

-¿Ocurre algo?-el solo sonrió y negó con la cabeza, cerró la puerta y se subió a la camioneta para comenzar a avanzar, como había dicho Tom acelero un poco en la autopista, nada malo paso gracias a Dios, aunque tampoco era como hubiera llegado a los 200 kilométremelos en todo el camino y como predijo Tom, llegamos al hotel a las 9:15 de la noche, mis hermanos se bajaron y caminaron hasta los elevadores, nosotros los seguimos hasta que vimos que estaban Georg y Gustav veían divertidos a mis hermanos.

-¿Algo en especial para que los niños anden con tus viejos vestidos?-le preguntaba divertido Georg a Tom, yo solté un risita que intente ahogar en vano con la mano.

-Muy gracioso, ¿no?-preguntaba Tom mientras se cruzaba de brazos-los niños se mojaron y no llevaban cambio de ropa.

-Pues mira que obligar a Javi a usar vestido-decía Georg mientras se inclinaba hacia los niños-¿se divirtieron?

-¡Sí!-gritaron mis hermanos felices de la vida, el elevador llego y todos entramos, Tom y yo quedamos al final de este mientras que Emily y Javi le contaba todo lo que habían hecho en el parque, Tom al ver que nadie nos miraba me abrazó por los hombros y me dejo un beso en la coronilla de la cabeza, le sonreí y mire al frente, para encontrarme con los ojos de Georg reflejados en el metal del elevador, baje la mirada apenada, las puertas se abrieron dejando ver el pasillo donde se encontraban nuestros cuartos, salimos y los niños tomaron de las manos a Tom para comenzar a jugar de nuevo, Tom divertido comenzó a subirlos por tiempos como si estuviera haciendo pesas, los demás nos quedamos atrás mirándolo.

-No creo que vaya a aguantar mucho-decía Gustav.

-Concuerdo con el gordo-le seguía Georg.

-Son unos malos-lo mire más detenidamente y pude apreciar cómo le temblaban los brazos-bueno…creo que tienen razón.

-100 euros a que no aguanta cinco minutos más-comenzaba Georg.

-Yo a que no dura tres-le contestaba Gustav, ambos me miraron como preguntándome si entraba o no en la apuesta, regrese mi mirada a Tom y este ya estaba en su segundo aire “tengo una idea”.

-Entro…pero apuesto los mismos 100 pero a que aguanta más de cinco minutos-ambos estiraron las manos para sellar el trato y comenzamos a caminar hacia Tom, Georg saco su celular y coloco un cronómetro para contar el tiempo. Gustav intento en vano que los niños se dejaran caer al piso con todas sus fuerzas ya que Emily no quería que nadie le viera la ropa interior, Tom noto que había algo extraño en nosotros, pero siguió su lento camino, ya que en lugar de cruzar ese pasillo en menos de dos minutos ya llevábamos, según el cronometro de Georg cuatro minutos, este estornudo fuerte cerca del cuello de Tom, pero en lugar de que este soltara a mis hermanos los apretó más fuerte.

-¡Eres un cerdo!-se quejó Tom mientras se aguantaba las ganas de limpiarse el cuello ya que Javi había comenzado a dar de saltos a lo que Tom lo tenía que alzar más alto, hasta que finalmente dieron los cinco minutos.

-Mi turno-le decía a Georg mientras me acercaba a Tom.

-¡Más de cinco!-gritaba me coloque a un lado de Tom y tome todo el aire que pude ya que me iba a morir de la pena en cuanto hiciera lo que iba a hacer.

-Tom-le hable bajo, este me volteo a ver ya cansado y adolorido de los brazos, yo me sonroje-te quería decir que…bueno.

-¿Qué pasa?

-Me gusto lo que hicimos en el parque y que quería…que…bueno…si no te molesta-voltee a ver a Georg y este me enseño el cronómetro “20 segundos para que sean cinco minutos” volví a ver a Tom y este me miraba confundido-volver a hacerlo en la noche cuando regresemos de la cena en tu cuarto-le decía de corrido y con los ojos cerrados, los abrí con miedo para ver la expresión en blanco de Tom para luego cambiarla a la de un gallo con el pecho hinchado, además de que sus ojos comenzaron a brillar y justo después vino la reacción que esperaba que hiciera, tomo más fuerte a los niños y comenzó a dar de vueltas con ellos, cuando me gire a ver a Georg este no entendía que había pasado y Gustav ya se encontraba buscando el dinero en su cartera, me acerque a ellos y Gustav fue el primero en pagarme, después fue Georg.

-Te pago con honor, duró ocho minutos más de lo que todos estimábamos.

-Fue placer hacer tratos con ustedes caballeros-les decía mientras guardaba el dinero.

-No tanto como tu dejándonos en la pobreza-decía Gustav mientras caminaba hacia su habitación.

-Sabes que lo recuperaras y multiplicado, seguramente por otros 100 cuando den un concierto-le decía divertida, él solo me miro divertido y entró a su habitación seguramente para estar listo, Georg hizo exactamente lo mismo, yo camine hasta mi cuarto donde afuera estaba Tom sonriendo cual vil campeón-ni te hagas ilusiones, me ayudaste a ganar una apuesta-abrí la puerta y mis hermanos corrieron a la cama para meterse en ella, mire el reloj y eran las 9:30, con algo de esperanza y con ayuda del champo en seco, podría estar lista, aunque eso sería no maquillarme y por alguna razón quería hacerlo el día de hoy, tome el segundo vestido que me había regalado Tom entre otras cosas necesarias como un cambio de ropa interior limpia que se adecuaba al vestido, los zapatos, accesorios que también me había regalado Georg hace un par de días y entre al baño, pero antes de que pudiera cerrar la puerta entró Tom mientras me estampaba contra la pared del baño y me comenzaba a besar después se separó de mí.

-Ni creas que voy a dejarte ir hoy, apuesta o no, acabas de hacer un trato conmigo…te veo abajo-y sin más salió del baño, escuché como se despedía de mi hermanos y yo como si fuera un robot me comencé a cambiar, me alcé el cabello en una media cola de caballo ya que aún no regresaba a mi cabello corto, le di volumen con el champo en seco y colocando un broche plateado de adorno, no era el peinado de salón que seguramente todas mostrarán en la cena, pero de esa forma termine mi cabeza y cuerpo, comencé a colocarme los zapatos al mismo tiempo que me colocaba base de maquillaje por todo el cuello para disimular las marcas de Bill, matice con polvo compacto y colocando mi cabello a los lados, ya no se notaba nada, me puse la gargantilla que me había regalado Georg y uno aretes, cuando salí ahí estaba Nayeli con mis hermanos quienes le contaban de que habían jugado, Javi fue el primero en verme y corrió hasta mí para darme mi bolso de mano y mi chalina.

-Muchas gracias caballero-este se sonrojo y se regresó con su hermana quien me miraba sonriendo, Nayeli por su parte me indicó una silla, me senté y ella comenzó a sacar su maquillaje-pero ya es hora.

-Son cinco para la hora fijada, además Bill apenas está saliendo de bañarse, créeme con lo obsesionado que es con su aspecto se va a tardar los 15 minutos que tenemos de tolerancia para bajar-y sin más me comenzó a maquillar, debo de decir que Nayeli era realmente buena en eso ya que se tardó solamente 10 minutos en hacerme la cara completa, realmente me encantaba ya que me había hecho un Smokey Eye con negro y dorado, además de que me había delineado los ojos y colocado en los labios un rojo cereza que a pesar del negro de los ojos estos no se veían cargados, se armonizaban en conjunto, me despedí de mis hermanos, me coloque perfume y salimos hacia el elevador.

-Debo de decir que me das miedo, haces este tipo de maquillaje en solo 10 minutos y parece que te tardaste 30-le comentaba mientras se cerraban las puertas del elevador-yo hubiera terminado en un mal intento de panda-Nayeli solo soltó una risa.

-No lo creo, ni yo termine en eso cuando lo intente por primera vez, es fácil cuando tienes práctica-las puertas se abrieron y salimos hacia el lobby-si quieres un día de estos te enseño, la verdad te queda muy bien el maquillaje deberías de utilizarla cada vez más, aunque el exceso no es siempre bueno y menos en este asunto.

-Ya me confundí.

-Tranquila con la práctica uno mejora-comento mientras se sentaba en el sillón, yo me quede parada con las manos atrás de mi a un lado de ella, Nayeli me recrimino por eso, pero era la costumbre, aunque hayan pasado muchas cosas ya desde el concurso sigo siendo la guardaespaldas de Nayeli, vimos cuando Gustav salía del baño y caminaba hacía nosotras.

-Hola Nayeli, Rica-nos saludaba, yo le incline la cabeza mientras le sonreía.

-¿Rica?

-Si ella, nos ganó en una apuesta a mí y a Georg y nos dejó en la banca rota-antes de que pudiera defenderme llegó Georg quien me tapo la boca.

-Gracias a Dios que la comida y bebida cuenta por la casa porque, sino estaríamos en problemas-quite la mano y se la mire para verificar que no me había quitado nada del maquillaje.

-Sabes que no te vas a quedar pobre por perder unos 100 euros-le volvía a decir.

-Además de que lo pueden recuperar fácilmente-concluía Nayeli a lo que ambos la miraron serios-¿Qué?

-Ustedes…piensan igual-contestaba Gustav, el sonido del elevador nos obligó a voltear a mirarlo y cuando se abrieron las puertas pudimos ver a un Tom sonriendo y a un Bill serio quien no le quitaba la mirada de la nuca, comencé a sentir un cosquilleo en el cuero cabelludo acompañado de un escalofrío por toda la espalda, ya que algo me decía que su tema de conversación había sido yo y que seguramente Tom no había perdido el tiempo en decirle lo que había hecho con él en el parque y sobre la apuesta que hice con Georg y Gustav.

-¡Vaya Nayeli!-llegó gritando Tom-hasta que te veo bonita-Nayeli le saco la lengua mientras le sonreía en cómplice y se paraba para ir con Bill, quien la recibió con un abrazó de oso, Tom me volteo a mirar y me negó con la cabeza “no le ha dicho nada…o al menos eso es lo que yo creo, Bill seguramente está sospechando algo, Tom no le aclaro nada y en respuesta a su actitud su hermano menor esta serio y/o enojado con él” trataba de deducir la situación en mi mente hasta que sentí el brazo de Tom por mis hombros-tu no estas nada mal guapa…dime, ¿ansiosa por esta noche?-me susurro en el oído la pregunta lo que provoco que brincara ya que tenía la sensibilidad a flor de piel “¡Malditas hormonas dormidas por dos años!” me aclare la garganta y con la mano le indique a Nayeli que comenzara a caminar.

-Hay vas de nuevo…-pero al ver que yo no le decía nada, suspiro tomo de la mano a Bill y salieron por la puerta, seguidos de los G’s, Tom y yo junto con Saki trajeado en un impecable traje azul marino salimos al final, por alguna extraña razón hoy no había 80 kilos de fans afuera del hotel ni reporteros, lo que nos permitió tener un tranquilo viaje hasta el hotel donde se celebraría la cena, el chofer era Eduardo que estaba con un traje clásico de color negro, el cabello peinado hacia atrás y puedo jurar que cuando me vio acercarme a la camioneta me guiño un ojo,


Ahí fue cuando me di cuenta, que todos íbamos trajeados a excepción de los chicos, ellos si iban formales pero no para ir a ver a la Reina, supongo que esa es su esencia, Bill si se había puesto un saco y pantalones, creo que de los cuatro él era el que se veía más formal, además Tom se notaba el intento de haberse colocado un pantalón obscuro con una camisa de vestir, corbata y saco, aunque se veía a tres kilómetros de distancia que se estaba asfixiando con los botones de la camisa, Gustav y Georg eran de la política que camisa de vestir, zapatos negros y pantalones oscuros era formal, aun así me gustaba como se veían, cuando llegamos al lugar yo salí primero y ayude a Nayeli a bajar, Saki entro antes que ellos al hotel y Eduardo y yo al final de estos.


Perdón si no fue el mejor capitulo que he escrito, pero creo que me falto inspiración y tiempo, la Universidad me quita el tiempo y el aire TT.TT, las veré la próxima semana :3 BYE BYE

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